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TOXICOMANíAS: Entrevista a Fabián Naparstek

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Martes, 05 de Agosto de 2014

Por Didier Velásquez

Me encuentro con el profesor Fabián Naparstek, él es actualmente uno de los coordinadores de la Red T y A y uno de los trabajadores más decididos en todos estos años de existencia de la Red. Él es autor de numerosos artículos y publicaciones nacionales e internacionales en relación a ésta problemática. Mi propósito hoy es indagar sobre algunas problemáticas especificas que se han hecho presentes en el trabajo del T y A, particularmente en sus elaboraciones.

DV: En primer lugar quisiera que nos hablaras ¿Por qué de tu interés sobre las problemáticas de las toxicomanías y el alcoholismo?

FN: En la Argentina hay un grupo que desde el comienzo de la creación de la Escuela se llamó "T y A, toxicomanías y alcoholismo" ese grupo surge en el mismo momento de la creación de la EOL. Quienes estaban allí en ese momento eran Mauricio Tarrab, Ernesto Sinatra y Daniel Silliti. Tanto Luis Salamone, en aquel momento como yo mismo, estuvimos presentes en la creación de ése grupo, luego con el tiempo pasamos a ser responsables de él. Así que hay una tradición de trabajo en el T y A en Buenos Aires y a la par con creación de diferentes grupos en la Red Internacional con trabajos en conjuntos con colegas de Bélgica, de Brasil, de España, de Suiza etc y venimos hace tiempo compartiendo de diferentes maneras un trabajo profundo sobre el tema.

Por otro lado personalmente, he podido instaurar una catedra en la Universidad de Buenos Aires que es una materia electiva que se llama "Clínica de las toxicomanías y el alcoholismo", es la primera materia que hay de ese estilo en la Universidad de Buenos Aires dentro de la carrera de Psicología que tiene algo bastante novedoso y es que los alumnos cursan dos espacios diferentes: en un espacio ven casos clínicos actuales de colegas que en general tienen que ver con el Campo Freudiano, casos publicados. Cada clase ven un caso publicado, un caso clínico diferente y por otro lado están los teóricos que trabajan las temáticas de las toxicomanías y el alcoholismo desde la orientación Lacaniana. Eso ha sido importante porque también convoca la gente y a partir de ahí se deriva parte de la gente hacia el seminario del grupo T y A, que funciona desde 1992, son ya veinte años que funciona ininterrumpidamente.

DV: Fabián a partir de este "Primer coloquio internacional" se renueva la pregunta por la importancia, la actualidad del abordaje de las toxicomanías y el alcoholismo.

FN: La toxicomanía es uno de los modos de manifestación sintomática que representa muy paradigmáticamente la época, una época del consumo generalizado como nos lo ha planteado Jacques Allain Miller, de hecho tanto Miller como Laurent han hablado en diferentes momentos de las toxicomanías y el alcoholismo porque representan un modo de goce propio de la época.

A mi gusto y lo he escrito así en parte de mis libros, yo entiendo que la Orientación Lacaniana tiene respuestas muy claras y muy fuertes para hacer frente a las toxicomanías desde la perspectiva de la clínica lacaniana, por supuesto también con las limitaciones propias con que nos vemos confrontados en la clínica actual. Pero verdaderamente lo he comprobado y no solamente aquí sino en diferentes partes del mundo donde he compartido con colegas que trabajan con sujetos toxicómanos como la orientación lacaniana es una herramienta muy fuerte para hacer frente a esta tipo de patologías.

DV: Fabián a propósito de los conceptos de la orientación lacaniana hay un texto que ha servido como referencia, me refiero al texto de Laurent "tres observaciones sobre toxicomanías" allí él puntualiza en su segunda observación, como el tóxico establece una "ruptura con las particularidades del fantasma". Sin olvidar también la discusión allí presente, sobre la "ruptura con el falo" como fórmula válida para la neurosis. Nos puedes ampliar "qué implica para un sujeto la ruptura con las particularidades del fantasma?

FN: Es una tesis fundamental y básica en nuestra orientación a lo largo de los 20 años en el recorrido del T y A. Es una tesis extraída de una conferencia de Lacan en la clausura de la Escuela de una jornada de carteles de la Lacan en su momento, donde él plantea que la droga es lo que permitiría romper el casamiento con el hace pipí, haciendo una referencia a Juanito. Lo que marca muy bien en ese texto al que tu haces mención es que Eric Laurent es que esa tesis es muy acorde a las neurosis pero que no se ajusta a las psicosis en tanto éstas la "ruptura con el falo está dada desde el vamos".

Parte de mi tesis de doctorado en Paris he desarrollado este aspecto de cómo pensar la toxicomanía dentro del campo de las psicosis, con las diferentes variantes de los diferentes tipos de psicosis(paranoia, esquizofrenia etc) y también hay muchos trabajos de los colegas.

La ruptura con el falo y la ruptura con el fantasma es una herramienta muy fuerte para pensar la clínica con las neurosis, lo cual nos permite en algún caso, si uno lo puede pensar así, poner en el horizonte como parte de la clínica con neuróticos el restablecimiento o el reanudamiento del casamiento del "hace pipí", como una manera de salida de la toxicomanía, de hecho también lo he planteado de esa forma lo que llamamos estrictamente la entrada en análisis, donde se pone en juego la transferencia, un lazo amoroso en el dispositivo analítico, eso mismo ya podría indicar la salida de la toxicomanía sin que necesariamente implique dejar de consumir. No hacemos equivalente el consumo que tiene todo el mundo con lo que llamamos estrictamente la toxicomanía, donde hay una manía por el tóxico. Por eso preservamos el término toxicomanía porque tiene en su nombre el este aspecto clínico que es la manía en tanto implica soltarse del lazo con el falo que es lo que acota, lo que pone limite etc. En cambio la manía es, en términos de Lacan habría que desarrollarlo un poco más, y de Freud la manía siempre implicó un desenganche con el Otro y por supuesto con el limite y con el falo.

DV: Fabián, habría entonces una relación estrecha entre la problemática de la ruptura con el falo y lo particular del fantasma. Esto tendría un nexo necesario de elaborar.

FN: Sí, por supuesto porque el fantasma es un marco que limita cierta satisfacción para el sujeto y lo que muestra la ruptura con el falo y por ende con el fantasma es un goce desenfrenado, excesivo, por fuera de la singularidad propia del fantasma de cada quien.

Es algo que remarcan muy bien los toxicómanos, que ése goce que obtienen en el consumo del tóxico no es el goce enmarcado en un fantasma, es muy habitual ubicar como la toxicomanía... Miller lo decía como fuera, la toxicomanía fuera del campo sexual, le hacen la huelga a lo sexual". Lo sexual en el sentido de la perversión, que en la neurosis se encuentra dentro de un fantasma perverso, esto implica cierto "marco". En cambio en esto (la toxicomanía) está por fuera de ese campo, en ese sentido tenemos que decir que hay una ruptura con el fantasma también.

DV: Fabián otra problemática importante es lo que se ha denominado la "función de tóxico" que ordena y orienta el trabajo actual con las toxicomanías, en este sentido me precisas un poco ¿Qué se entiende por la función?.

FN: Primero lo voy a decir de esta manera, cuando uno intenta hacer un diagnóstico además de poder establecer si es neurosis, psicosis o perversión, en el caso de las toxicomanías hay que poder establecer que función cumple el toxico para determinado sujeto, esto implica cierta prudencia de parte del analista porque en muchas ocasiones y en muchos casos, fundamentalmente de psicosis, el tóxico puede cumplir una función de estabilización o de compensación o de anudamiento que al menos no conviene tocar al menos hasta no estar avisados de que lugar ocupa y si eso podría ser suplementado o estabilizado de otra manera.

Hemos escuchado innumerables veces casos de psicosis que se les quita el consumo del tóxico, por el solo hecho de que tiene que haber abstinencia y lo que encontramos tras cartón, es un desencadenamiento cuando hay una psicosis aún no desencadenada. La primera cuestión que hay que pensar es que si un sujeto hace uso del tóxico es porque puede cumplir una función para su estructura y vale la pena diagnosticar qué función cumple dentro de la estructura y a partir de ahí orientar la cura.

En muchos casos ese uso del tóxico no solamente no es una ruptura sino, que es lo que le permite enlazarse al campo del Otro y que habría que ver qué hacer con ese modo de enlazarse al campo del Otro, que por supuesto le puede traer sufrimientos pero a la vez puede estar cumpliendo una función de compensación para el sujeto de modo que no es conveniente tocar.

La otra cuestión es muy habitual dentro del psicoanalisis en una época y ciertos medios psiquiátrico pensar que la droga impide el diagnostico porque genera fenómenos clínicos, por ejemplo que puede generar ciertos delirios paranoicos y que esto no permitiría hacer un diagnostico de estructura. A mi gusto y lo he planteado así en mi tesis de doctorado sobre toxicomanía: poder ubicar la función de la droga permite hacer un diagnostico mucho más preciso que pretendiendo quitar la droga del medio. Es decir, que la función que cumple la droga, el uso que hace determinado sujeto de la droga, en muchos casos permite también hacer un diagnóstico de estructura y vale la pena, lleve el tiempo que lleve, tomarse prudentemente ese trabajo para a partir de ahí orientar la cura si no partimos de la idea de antemano, que hay que quitar la droga del medio. Más en una época como esta donde todo el mundo de una u otra manera es consumidor.

DV: Es precisamente la pregunta con la que continuo: ¿qué sigue después de hallar esa función? Del lado del analista y del lado del paciente.

FN: Habrá que ver cómo se orienta la cura a partir de ese diagnostico pero como en la clínica de la orientación lacaniana partimos del caso por caso, la cuestión es cómo en algunos casos cuando se trata de una toxicomanía verdadera habrá que ver como sacar al sujeto de la manía por el tóxico y que encuentre una forma de lazo al otro que no lo lleve a la muerte. Habrá que ver si se trata de una neurosis o una psicosis y a partir de allí y la función que tiene el tóxico para ese sujeto orientar la cura, tomando cuenta al Lacan clásico que divide la orientación en la clínica en política, estrategia y táctica. Siguiendo esos lineamientos siempre tenemos una misma política que es la ética del psicoanalisis.

Tenemos innumerables presentaciones y una gran casuística en la orientación lacaniana sobre como se va orientando en cada caso la dirección de la cura.

DV: Fabián, Freud relaciona la intoxicación con el problema de la economía libidinal en la clínica actual se habla de economía de goce e incluso de economía psíquica. ¿Qué implica este modo de designar este campo en el que se sitúa esta problemática, es decir de la economía libidinal a una economía de goce o psíquica en el momento actual.

FN: A mi gusto, uno de los cambios en la enseñanza de Lacan están muy ligados, no solamente a la elaboración que Lacan mismo va haciendo a lo largo de su enseñanza y lo que implican los pasos que Lacan puede dar, sino que va cambiando su elaboración a partir de la clínica de su época, es decir que a mi gusto la última enseñanza de Lacan es una enseñanza que está mucho más ajustada a las presentaciones sintomáticas de la época que la primera enseñanza y que los cambios tienen que ver con los cambios de la subjetividad de la época, es decir que pensar la toxicomanía a partir de la última enseñanza de Lacan donde el goce es el centro de la cuestión, un goce sin sentido es una enseñanza que nos dá muchas más herramientas para pensar este tipo de patologías.

Lo cual nos deja con el desafío de cómo plantear, de cómo hacer uso de la última enseñanza de Lacan respecto de este tipo de patologías, en qué nosotros nos servimos de esa enseñanza de Lacan. Cómo hacemos uso de esa última enseñanza es el desafío actual del T y A. Toda la comunidad analítica estamos abordando estos últimos seminarios de Lacan pensando qué uso darle a esa última enseñanza de Lacan, y dentro del T y A es un desafía importantísimo porque nos permite pensar la toxicomanía no solo a partir del falo, que es como nos hemos orientado hasta un punto sino a partir de la última enseñanza de Lacan que ya no está regida solamente en la perspectiva y la directriz de falo sino a partir de la imposibilidad de relación entre el goce y el significante. Eso es a mi gusto, es el desafío actual de la toxicomanía.

DV: Fabián, en algunos de tus textos sitúas dos momentos en el uso de las sustancias: un momento de control y otro de la perspectiva maníaca. ¿Cuál sería el resorte de eso maníaco en esa relación?

FN: El resorte es lo que hay que buscar en cada sujeto y es un dato central en el diagnostico de un sujeto, tratar de situar el punto donde "algo se soltó" y en general eso está muy ligado a la singularidad de cada sujeto y es central porque eso nos va a orientar en la dirección de la cura. Es decir que el punto donde eso se soltó, eso que estaba agarrado se suelta responde a la singularidad de cada sujeto. Es todo lo contrario a cuando nos quieren hacer pensar que la toxicomanía es una clase uniforme, yo sostengo ya de hace tiempo que no hay nada más diferente a u toxicomano que otro toxicomano. Cuando nos quieren hacer creer que no hay nada más parecido que un toxicomano que otro toxicomano la clínica lacaniana muestra lo contrario. Ahí donde se hacen comunidades terapéuticas, donde un ex­- toxicómano le cuenta a otro toxicomano lo que le va a pasar, lo que le va suceder nosotros tenemos la idea de que un toxicomano no sabe nada de otro toxicomano. Lo cual no quiere decir que no haya que hacer comunidades terapéuticas pero hay que estar advertidos de esto. Y las clínicas o las comunidades terapéuticas y los diferentes lugares donde los toxicómanos están internados muestran claramente esto, que verdaderamente cada toxicomano implica una singularidad bien diferente de otra.

DV: Finalmente Fabián eso que estamos situando precisamente, ese punto de desregulado, del resorte subjetivo eso que hay que situar en cada uno me parece que está en relación con esto: ¿Qué lugar tiene la angustia en esta clínica de las toxicomanías?

FN: La angustia es central, porque parte del problema de esta clínica es cuando los sujetos no se angustian. La angustia en muchos casos es lo que hace que un sujeto venga a consultar a un psicoanalista y cuando a veces esta en la deriva maníaca no aparece la angustia, ésta es un freno a la manía es algo que detiene la manía. En cambio en estos casos a veces no aparece la angustia y entonces, como decía Lacan la angustia siempre es una brújula porque en la clínica porque se trata de lo real, entonces el punto de angustia es central para nosotros. Habría que ver como pensar en cada caso la irrupción de la angustia.

DV: Muy bien, Fabián has sido muy amable.

http://nel-medellin.org/blog/entrevista-a-fabian-naparstek-1/

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