Psicologos

img-menu img-menu img-menu img-menu img-menu
barra-propuesta

Inicio >> Nuestros Artículos >> La Mujer Como Síntoma

La Mujer Como Síntoma

img-linea

Martes, 27 de Mayo de 2014

La Mujer como sintoma

Mirta Vazquez

Buenos Aires • Español

1. La lengua

Las formas del habla responden a modos de goce de la lengua. Es asi que no hay lengua universal ya que no todos gozan del mismo modo. El goce que su ejercicio supone genera una forma de hablar que es una invencion colectiva y, por ende, anonima. Es posible deducir a traves de la entonacion, las escansiones, los refranes, en fin, sus enunciados el modo particular en que quien habla es gozado por la lengua asi como los significantes amos que comandan su "discurso corriente".

A su vez, el discurso psicoanalitico al discernir la causa del deseo ubica el lugar de la enunciacion, es decir, el modo particular en que quien habla es gozado por la lengua. Esto nos conduce a la logica del uno por uno, ya que, sabemos, no hay enunciacion colectiva.

2. El sujeto

Lacan designo como subjetividad de una epoca tanto a los modos en que los seres parlantes se posicionan respecto de los significantes amos como al modo de goce que estos prescriben en un momento historico determinado. El Otro del lenguaje determina los valores de goce de una epoca asignandole al sujeto un lugar en su estructura. Cada "parletre" no tiene mas que ubicar la particularidad de su goce alli.

Es por ello que entiendo al sujeto lacaniano en su doble dimension: a) como respuesta de lo real el sujeto es, en cada momento de la historia, la decantacion de esas maneras particulares de goce de la lengua que lo preceden y b) como efecto del significante se ubica en un discurso que lo determina alienandose al Otro del lenguaje.

Considero que a cada epoca corresponde un uso particular de la lengua con la consiguiente invencion de significantes y, consecuentemente una creacion del "tipo" de mujer que le es propia. (¿Como un intento de universalizar lo imposible?)

Por tal razon se crean, paradojicamente, "modelos" que se constituyen en paradigmas del deseo sexual mientras que el deseo de cada quien puede transcurrir por otros andariveles. El conflicto del sujeto neurotico es justamente compaginar su deseo con lo que el Otro social le ofrece o, dicho de otro modo, conciliar su "propio bien" con la "moral de su epoca". De mas esta decir que a pesar de sus intentos siempre llega al desencuentro fatal ya que "no hay relacion sexual". Las parejas que se anudan con la ilusion de encontrarla no tienen otro destino que separarse en cuanto esta cae o insistir en sostenerla para no hacerlo. Esto ocurre aun en lo que llamamos "casamiento por amor". O ¿no es acaso el amor una ilusion que vela la relacion sexual que no hay?

3. La mujer

El discurso corriente (1) designa el lugar de la mujer en la estructura social en tanto esta, al igual que la lengua, es no toda. Es decir que no hay universal que la contenga. Por tal motivo la pregunta Àde que gozan las mujeres? debe situarse en coordenadas de tiempo y espacio preciso o, dicho de otra manera, en relacion al Otro del lenguaje que prescribe tanto su lugar como el valor de su goce. En cambio la pregunta Àde que goza una mujer? en tanto algo de ella escapa al significante nos remite a lo indecible del goce femenino. Es entonces una pregunta sin respuesta.

Como a las lenguas tambien a las mujeres es posible "regionalizarlas", es decir determinar las modalidades de goce que presentan al otro en cada circunstancia y momento historico diferente. Es obvio que no se trata de "atrapar" el goce femenino sino de mostrar como en cada epoca el discurso que las determina ordena tambien su goce.

- La mujer como sintoma

Sabemos desde Freud que un sintoma comporta satisfaccion pulsional. El nos lo aclara: sustitutiva. Cuando Lacan ubica a una mujer como sintoma del hombre lo hace considerandolas una por una.

Primera cuestion: ¿Cual es la otra satisfaccion a la que una mujer se sustituye? Si para el hombre ella es su sintoma y, por ende, "la" goza ¿que otro goce su mujer estaria sustituyendo?

Segunda cuestion: ¿Como entra en juego en el encuentro amoroso el goce de una mujer?

Miller nos da una pauta al titular el Decimo Encuentro: El partenaire-sintoma y subtitulandolo en base al significante anudamiento.

Efectivamente considero que hay que pensar en un nudo entre mujer, sintoma y goce para abordar lo que lleva a un hombre y a una mujer a mantenerse unidos.

Las parejas no se forman voluntaria y concientemente ni se llega al matrimonio mediante acuerdos familiares como en otras epocas. Los "parletres" se anudan en base a una determinacion inconciente. Se puede decir que cada hombre situa algo de goce del sintoma en la mujer que elige como pareja. La "una", al decir de Colette Soler (2) que ama.

Es el discurso psicoanalitico el que posibilitara ubicar en la mujer elegida (esa una con la que el hombre goza sintomatica y sustitutivamente) el rasgo de perversion que lo ata a ella.

- La mujer como objeto

Intentare responder a las cuestiones antedichas situando a la mujer como objeto de deseo, de amor y de goce.

En tanto objeto del deseo sexual una mujer se presenta como falo. Cito: "Tal es la mujer detras de su velo: es la ausencia de pene la que la hace falo, objeto del deseo" (3).

Lacan escribio tempranamente la formula 0a del deseo masculino (4) donde la mujer ocupa el lugar del objeto a.

Se puede decir que las mujeres se ubican con cierta comodidad en el lugar de falo cuyos brillos, por otra parte, estan prescritos socialmente. El cuerpo femenino que se configura en cada epoca destacando ciertas partes y velando otras es el portador de los atributos que encienden el deseo del hombre. La moda "fetichiza" una parte de la anatomia femenina inventando cuerpos "modelo". La erotizacion no depende entonces solo del uno por uno. La ley del deseo conlleva tanto un efecto metonimico como contagioso realzando aquellos cuerpos que responden al paradigma que impone la cultura.

Basta escuchar a las mujeres para constatar que sufren cuando sus cuerpos no se ajustan a las normas que, segun su entorno, regulan la atraccion de los sexos. En su decir se escucha como opera bajo esta vertiente superyoica la angustia. Se puede decir que padecen lo suficiente como para recurrir a la cirugia o al psicoanalista.

Se podria esperar que una mujer soporte la perdida del deseo sexual en su hombre siempre y cuando se ubique como su amada. Sentirse querida, aun cuando sepa que su pareja desea a otras, no resuelve el conflicto pero puede hacerlo mas tolerable. El problema se agudiza cuando entre las otras aparece una, ya que una mujer sabe que este lugar le esta asignado a unas pocas. Se podria enunciar asi: "Un hombre las desea a todas pero solo puede gozar de algunas. Y me ama solo a mi." ¿Encuentra la mujer una satisfaccion desde esta posicion? Se respondera que depende de una por una. Convengamos que se la unica es un fantasma de las mujeres de larga data. De alli el refran: "El hombre tiene la estupidez de querer ser el primero y las mujeres la inteligencia de ser la ultima". Es obvio que la ultima es la que queda despues de una serie, como excepcion.

Pero ¿le basta a una mujer, por amada que sea, que su hombre se quede con ella, que la elija entre otras? ¿Goza de ello?

Es insoslayable pensar aqui en el fin de analisis de una mujer. Si bien no responde a la pregunta ¿de que goza una mujer? permite vislumbrar un apaciguamiento de la queja y de la angustia por la perdida, indefectible, de sus "encantos".

La tercera cuestion es mas compleja: la mujer como objeto de goce debe prestar su cuerpo al goce sexual del varon.

Introducire algunas conclusiones a las que arribe en mi investigacion sobre "El lugar de la mujer en la poetica tanguera" fruto de un intercambio con Jose Gobello (Presidente de la Academia del Lunfardo) y Ricardo Ostuni (5) (Secretario de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires).

Se sabe que en tanto la mujer no existe el arte se esfuerza por crearla. Su funcion es dejar testimonio del valor social de este objeto de modo que las letras del tango a traves del uso de otra lengua, el lunfardo, permiten leer la invencion de una epoca: la mujer portenia.

Nombrada de varias maneras le designa un lugar especifico como sintoma del hombre, ya sea como companiera o prostituta. A diferencia de Shakespeare nuestros poetas no la pensaron fragil. Por el contrario le asignaron una fuerza capaz de destruirlos. Se anudaban a ella a su pesar y aun con odio. La mujer amada se transforma en el tango en Ama y, aunque las imagenes denigradoras de ciertas frases intentan velar su seniorio, no deja de escucharse la queja del macho que no puede reconciliarse con su propio deseo.

Surge asi la mujer como sintoma en doble grado: en tanto su goce no cesa de no escribirse es imposible para el varon sustraerse a ella; reprimida retorna con mas fuerza realizando lo insoportable. Produce asi en su hombre una satisfaccion capaz de aventar la Muerte. Resignado el varon del tango prefiere verselas con el Otro sexo antes que con el Otro absoluto.

Sin embargo..., en la poesia de Jorge Luis Borges persiste la nostalgia del coraje y el respeto por el guapo que era capaz de jugar su partida teniendo como partenaire a la muerte.

Final

Si las parejas contemporaneas siguen unidas, parafraseando al poeta citado en el parrafo anterior, cabe preguntarse si los une el amor o el espanto. Quizas desde el discurso psicoanalitico se pueda responder: dos caras de la misma moneda ya que la faz real del anudamiento erotico tiene como causa la pulsion.

Hacer de ello como destino una aventura trivial, un gran amor o un contrato aburrido dependera del fantasma de cada uno como lo indica Lacan (6) asi como del goce que cada lengua posibilite.

A la vez, cada hombre encontrara finalmente una mujer en quien satisfacerse conforme al suyo propio que, como se sabe, es falico.

A las mujeres les corresponde estar a la altura de las circunstancias: condensar goce de acuerdo al significante que las hace "propias de una epoca".

1 - Lacan (J.), "Seminario XX", Aun, Editorial Paidos, 1981, p. 44.

2 - Soler (C.), Clase del 27-1-93, "Seminario Las variables del fin de la cura", Editorial COL, 1995.

3 - Lacan (J.), " Subversion... ", "Escritos I", Siglo XXI, 1978, p. 337.

4 - Lacan (J.), " Informacion... ", "Escritos II", p. 305.

5 - Ostuni (R.) Cuadernos de Lecturas Academicas 2. Presencia de la Poesia Culta en las Letras de Tango. Academia Nacional del Tango. 1995.

6 - Lacan (J.), Seminario " la Logica del fantasma ", inedito.

http://wapol.org/ornicar/articles/vzq0051.htm

imagen-vineta

( 0 ) Comentarios

Comentarios

img-linea
barra-equipo1 barra-equipo

No se ha comentado aún en la publicación.

¿Quieres ser el primero?

detalle-publicar

Publicar Comentario

img-linea

Comentario:

Nombre:

Email:

subrayado
Diseno Web

Psicologos Intercambio de enlaces